Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Comunicadores Charrúas

  • : Marquemos un Norte
  • : Comunicador charrúa . Movimiento Originario, por la Tierra y los Derechos Humanos.
  • Contacto

Perfil

  • Ricardo Silva
  • Profeso la Horizontalidad como nuestros ancestros Charrúas. Activista social desde el corazón.
Tengamos presente que todo ser con aletas, raíces, alas, patas o pies, es un Hermano
  • Profeso la Horizontalidad como nuestros ancestros Charrúas. Activista social desde el corazón. Tengamos presente que todo ser con aletas, raíces, alas, patas o pies, es un Hermano

Escúchanos ONLINE Clic en la Imagen

      877 FM enlace 2

Apoyan

      

      

 

                      banderaartigas

Los-4-Charruas-MunN.jpg

Esta Lucha es de los Originarios

y de Todo Aquel que se Considere un

Defensor de los Derechos Humanos.

Este artículo contiene dos videos

de la Campaña y la Totalidad del

contenido del Convenio 169 de la OIT

sobre pueblos indígenas y tribales.

GRACIAS POR DIFUNDIR Y APOYAR.

Enlace: http://0z.fr/P64LW

0000000 bandera MunN 2

       

CURRENT MOON
    
 

Buscar Artículos: Por País O Tematica

 

      Artículos por Categorías

 

 

Archivos

Marquemos un Norte.

En twitter.com

001 bandera 37 3

Tweet   

 

  Difundiendo

el periodismo alternativo, 

somos mas gente pensando

31 enero 2011 1 31 /01 /enero /2011 17:58

http://2.bp.blogspot.com/_UdfGc0HCb5Q/SvnTJft9tjI/AAAAAAAAAXw/zr6eiFpKBLM/s320/Bolivia1.jpgPor  María Julia Mayoral*

Argenpress, 30 de enero, 2011.-  ¿Cómo interpretar lo que sucede hoy en Bolivia, en términos de experiencia avanzada de la lucha indígena en el continente americano, y entender a Evo Morales y al movimiento social en ese territorio andino?.

Uno de los más notables pensadores sociales de América Latina en estos tiempos ofrece su visión del tema: Álvaro García Linera, vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia.

García Linera es investigador, profesor universitario, autor de decenas de libros sobre teoría política, régimen económico, movimientos sociales y sistema democrático.

Intelectual comprometido con el proyecto político de un gobierno de liberación, fue electo vicepresidente en 2005 y nuevamente en 2009, acompañando al primer mandatario indígena en la historia de Bolivia, Evo Morales Ayma.

 

Tres ciclos

A juicio de García Linera, tres grandes ciclos constituyen el antecedente inmediato del actual momento de Evo Morales en Bolivia, de su fuerza, de su significado histórico continental y nacional.

Historia siempre marcada por la emergencia de pueblos indígenas en la lucha por sus derechos y la construcción de alternativas de vida frente al señorío colonial y luego a la dominación republicana, razonó el analista, al intervenir en La Habana en la inauguración del premio literario Casa de las Américas.

En esa sucesión de acontecimientos, hay un primer ciclo, el colonial, que podemos denominar katarista, por Túpac Katari y mujeres como Batolina Sisa, cuyos nombres sintetizan una gran sublevación continental, presente en parte del sur de Perú, el norte y el centro bolivianos entre 1780 y 1783.

Marcó el inicio de las guerras por la emancipación hace 241 años, con la presencia de libertadores indios, hombres y mujeres, quienes “tenían un modelo de patria, sociedad e igualdad, en algunos casos más radical y avanzado al que luego construirán las repúblicas emancipadas”.

Lo interesante de la sublevación katarista es que, a diferencia de la peruana, no estará liderada por las elites indígenas, que en Bolivia tenían mecanismos de intermediación y supervivencia con la dominación colonial, sostiene el investigador.

En el caso de Bolivia, la movilización vendrá de abajo. Los kataris tuvieron en las estructuras comunitarias la forma de hacer la guerra, 200 años después esas mismas comunidades devienen máquinas de movilización social, de participación político-electoral.

Eso es lo que explica la victoria reiterada del presidente Evo en las elecciones, especialmente en la zona del campo, explica García Linera.

La propuesta katarista no solamente fue por el lado de suprimir los elementos más agresivos de la represión colonial; en su radicalización se propuso un tipo de autogobierno indígena, con sus estructuras de mando, deliberación y acatamiento unánime de las decisiones como sucede hasta el día de hoy, evalúa el académico.

Esa experiencia vanguardista y radical fue derrotada primero en el sur del Perú con el apresamiento y muerte de Túpac Amaru y más tarde en territorio boliviano, cuando corrieron igual suerte Bartolina Sisa, comandante guerrillera de 60 mil hombres, y el caudillo Túpac Katari.

Los indígenas, analiza García Linera, se adelantaron 30 años a lo que fue un nuevo esfuerzo continental de emancipación, ya no tanto a cargo de originarios, sino de mestizos.

De tal modo, hubo un desencuentro en la historia, “por eso cuando en América Latina se constituyen las repúblicas, lo harán sobre las espaldas de los indios en la continuidad de la mica (trabajo forzoso en las minas), del tributo, las haciendas y de la exclusión de los indígenas de los derechos públicos”.

Bolivia, como otros países latinoamericanos, nacerá a la vida republicana con la prohibición explícita de la ciudadanía para los indígenas, que eran el 90 por ciento de la población.

Quedarán constituidos los poderes republicanos, concediendo ciudadanía a quienes tienen propiedad, saben hablar castellano y poseen ingreso fijo; es decir, a todos los que no son indios.

Es la República de la minoría y de la propiedad, con indígenas y mujeres excluidos de los derechos de votar y ser elegidos, de los derechos de propiedad y de participar en la formación de los cargos públicos, sintetiza el profesor.

En tiempos republicanos, a fines del siglo XIX, se dará otra gran sublevación en el mundo indígena boliviano a partir de la división entre las elites gobernantes. García Linera la denomina ciclo willkista (willka, sol o figura suprema en aymara).

Al decir del experto, a fines del siglo XIX resulta evidente la autoridad dual con la que emergen los caudillos indígenas. Ese Willka, figura suprema en la estructura de mando indígena, será al mismo tiempo autoridad delegada de los mestizos.

Sobre la base de aquella fusión, se desencadenará una sublevación que durante todo un año ocupará el altiplano boliviano y varias ciudades de nuestro país, argumenta el laureado con el premio en Ciencias Sociales Agustín Cueva.

Gradualmente la participación indígena presentará una dinámica autónoma, con programa de gobierno y poder independiente que retoma exigencias del pasado como la restitución de las tierras comunitarias, sometimiento de todos los bolivianos al mando indígena y obligatoriedad en el uso de los idiomas originarios.

Plantearon a la vez un tipo de federalismo plurinacional con la coexistencia del poder de los indígenas en paralelo al de los mestizos.

Resulta difícil saber cómo quedaría dibujado institucional y territorialmente ese tipo de federalismo plurinacional, las fuentes escritas no son numerosas y lo que se sabe de aquel debate está atravesado por juicios y silenciamientos sociales, característicos entonces de la ideología, la literatura y la investigación judicial, advierte el estudioso.

http://static2.todanoticia.com/tn2/uploads/news_image/2010/05/27/indigenas_bolivia.jpg
Imagen: Todanoticia.com

Nuevamente los indígenas fueron derrotados, las elites mestizas volvieron a unirse, traicionaron a los caudillos indígenas, los apresaron, persiguieron, y enjuiciaron y asesinaron a una buena cantidad.

Tras aquel fracaso hace 100 años, las sublevaciones indígenas en el transcurso del siglo XX estuvieron marcadas por episodios fragmentados. Ni la revolución nacionalista de 1952 arrojó el fruto deseado; prometió a todos igualdad y ciudadanía pero sólo si se convertían en asalariados, propietarios y castellano hablantes.

Entre los años 60 y 70 del siglo anterior, “ese mestizaje se mostraba como una impostura, había como siempre ciudadanos de primera y otros de segunda”.

Pese a los intentos de homogenización, en Bolivia el poder seguía basado en las mismas pautas; “ser indígena era sinónimo de campesino, obrero, miembro de una clase dominada, en tanto ser blanco o mestizo significa ser partícipe de las estructuras de dominación o de las clases medias ascendentes”.

Impulsado por los desencantos, surgió en los años 70 un movimiento político-cultural, inicialmente más cultural que político de reivindicación nuevamente del indígena.

Por esa fecha tendrá lugar una escisión entre indianistas y kataristas, los primeros a fines de los 70 y principios de los 80 asumirán que todos los bolivianos por mayoría, 90 por ciento, son indígenas; en tanto los segundos dirán: una parte son indígenas, otros son mestizos y requieren un reconocimiento.

Segunda diferenciación, los indianistas plantearán al indio como sujeto de emancipación y esa será su virtud. Los kataristas ven al indígena como un sujeto de reivindicaciones que debe andar junto o acompañar el liderazgo de otros sectores de mayor vanguardia como pueden ser los obreros o los estudiantes de las clases medias.

Esta lectura indianista de una Bolivia de indios mayoritariamente, que ubica al indígena como sujeto de emancipación, tendrá una limitación: no se plantea la lucha por el poder.

Al momento de ubicar cómo se resuelve el asunto del poder en el país, el indianismo de entonces se paraliza, no da respuesta y tiende a inclinarse al tema de la conciencia y la moral para reivindicar derechos históricos usurpados, resume el especialista.

El katarismo, con una lectura más flexible de la emancipación y la lucha del pueblo indígena, tendrá a juicio de García Linera la virtud de buscar estrategias de acercamiento y articulación con otros sectores, pero en ningún momento ubicará al mundo indígena como sujeto conducente de la emancipación.

En los años 80 y 90 estas dos corrientes de pensamiento escenifican un intenso debate en el ámbito de los sindicatos comunales, de los emigrantes que vienen del campo, de los barrios populares de La Paz, Potosí, Oruro y otras grandes ciudades bolivianas.

Una discusión que quedará en parte neutralizada a partir del proceso de cooptación llevado adelante por la corriente neoliberal conservadora del país. Es el tiempo en que varios kataristas se unen al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada “para participar en el gobierno, no como factores de decisión sino en calidad de adorno cultural”.

Estaba claro el despertar del movimiento indígena y los sectores conservadores se adelantan para intentar cortar ese proceso y canalizarlo en el contexto de una lectura neoliberal.

“Tenemos en los años 90 algunos indígenas fervientes defensores de la privatización de los recursos públicos, de la distribución concentrada de tierras, de la concentración abusiva de la riqueza en manos de unos pocos.”

Otro grupo más pequeño y menos influyente dentro del movimiento indígena se radicalizará y asumirá la lucha armada.

 

 

Difundiendo el periodismo alternativo,  somos mas gente pensando.

Envía el enlace del Blog a tus amigos: CAIO.UY.OVER-BLOG.COM

Compartir este post
Repost0

Comentarios

C
<br /> El 16 de octubre de 2013 tuvo lugar un interesante Foro Debate en la Universidad Mayor de San Andrés sobre el tema d e “El Manejo del Discurso<br /> Indígena”. Una de las intervenciones más destacadas fue de Pedro Portugal Mollinedo, director del periódico digital Pukara de Bolivia, en la que hace una síntesis de los discursos históricos<br /> sobre el indio desde un enfoque descolonizador, recalcando la caducidad del nuevo discurso posmoderno. Es posible escuchar esa intervención en internet, ingresando al siguiente enlace: https://soundcloud.com/alberto-del-monte/el-manejo-del-discurso<br />
Responder